Copyright: Fundación Karrvaz    Autor: Juan Cueto Guerra.  Prohibida su reproducción sin autorización escrita.

MONUMENTOS

CIUDAD DE LAS ARTES Y LAS CIENCIAS

ISLA DEL MUSEO

PALACIO DE LAS ARTES 

PALACIO DE LA OPERA VALENCIA

PARQUE ESCULTORICO  ARTE Y NATURALEZA

PARQUE ESCULTORICO V CENTENARIO

MONUMENTO  AL SOLDADO

DON QUIJOTE   EL CABALLERO ANDANTE

KOSOVO

PRIMER MONUMENTO EUROPEO AL EURO

TRABAJO-PROCESO INSTALACION

MONUMENTO AL SOLDADO      *      MARINES

Hice el campamento del servicio militar en Marines (Valencia) cuando en la Compañía 34 a la que fui destinado vieron que tenían un escultor, me pidieron que hiciera algo, con las limitaciones propias de un cuartel, en los talleres de "autos" decidí hacer un soldado reflejando el espíritu combativo del que ya sin balas se lanza con la culata del cetme por delante, yo mismo intenté adoptar la postura que quería plasmar, después tuve que ir a comprar chatarra para poder terminarla (curiosamente después de 20 años vuelvo a los orígenes y de nuevo utilizo chatarra como material de base)

En aquellos días ocurrió el fatal accidente del cantante Nino Bravo a quien conocía personalmente.


Decidí hacer el soldado, nunca había hecho una escultura tan grande, me atreví y afortunadamente salí airoso, tengo que agradecer al ejercito que me diera entonces la oportunidad de hacer lo que sólo yo creía que era capaz de hacer, porque hasta entonces yo era un escultor "imaginativo" o virtual que se diría ahora y lo era porque mis esculturas sólo existían en mi imaginación, todavía no había hecho ninguna de cierta entidad.


Recuerdo que yo "veía" las esculturas "mias" que tenía en la mente y las comparaba con las que veia en las exposiciones y llegaba a la conclusión de que las "mías" si no eran mejores, por lo menos no desentonaban, por eso me consideraba escultor... Y lo era, lo único que ocurría es que no las había hecho, pero era un escultor... mis esculturas eran buenas... Sólo me faltaba... Un pequeño detalle: ¡hacerlas!.

Vemos al propio artista realizando un salto desde un tronco, que refleja la idea que quería plasmar en su esculrura "SOLDADO".

También ha querido incluir una foto de sus ayudantes como para mostrarle su agradecimiento a quienes aparte de "escaquearse" lo que pudieron, hicieron posible la obra, sobre todo el "Liriano" que partiendo de una plancha plana, a base de miles de martillazos, hizo el casco del soldado, ha transcurrido tanto tiempo que no recuerda sus nombres.

Junto a las vistas vemos a Lucas Karrvaz, con la escultura, poco antes de ser colocada en su emplazamiento definitivo.

Bajo estas líneas vemos la actual ubicación de la obra (es una lastima que no la hayan colocado con la  inclinación correcta)